Haces un trabajo. Les pasas la factura. Te pagan.

Sencillo, ¿no?

Pues a menudo no es tan fácil.

Hay una serie de frases que los no iniciados entendemos mal. Cuando te dicen "Te haremos el ingreso el 20 de este mes", o "Te hago la transferencia en cuanto me confirmes las fechas de las clases", o incluso "Vale, te mando el dinero ahora, antes de comer" tú entiendes que, como mucho en un par de días, comprobarás tu cuenta y verás esto:


Pero lo que en realidad significa es que te encontrarás esto:









Y tú te pasas por el super y haces una compra normal, porque cobrarás mañana. Y confirmas tu cita con el dentista, abogado, o cualquier gasto extra que no podrías pagar si no fuera porque cuentas con esa transferencia. Y hasta comes un menú completo en el comedor laboral, en vez de medio menú, porque hoy te apetece realmente la sopa de primero. Pero pasan los días y sigues comprobando, cada media hora ya, tu cuenta.









Nada.
Me sacan de quicio!