Lo bueno de todo es que no me cae mal, no es mala persona, es torpe pero noble, pero es ABSOLUTAMENTE INSOPORTABLE!!!

Ya sé que debería mejor criticar a las malas de la película, que son mis jefas, pero ya lo he hecho. :) (Ahora resulta que el único trabajo que ha hecho últimamente una de ellas, que es confeccionar el calendario de exámenes y permanencias en el centro hasta fin de curso, está MAL, y mañana nos dará el bueno. Llevo dos semanas haciéndome una agenda muy complicada para el periodo de exámenes, hablando con la del comedor del cole, mi troupe de 4 canguros, mi alumno particular, y la EOI donde me presento a francés para cuadrar todo, y ahora resulta que la muy incompetente se ha vuelto a equivocar? Una cosa que tiene que hacer - aparte de meter las narices en lo que hacemos los demás - y lo hace mal?)

(Ah, y en las sesiones de unificación de criterios que tenemos que hacer antes de los exámenes oficiales, mi compañero C. y yo nos acercamos muchísimo - en ocasiones clavado- al criterio de la cheneralitat, y ella era la que más se alejaba, je je).

Pero a lo que iba: mi compañeeera de cuuurro argentiiiina es insoportaaaaaaaaaable.

Primero, me soba constantemente. Lo lleva haciendo desde principio de curso, y no sirve de nada que me eche para atrás con cara de miedo y asco: me coge la cara con dos manos y me dice "no me seas inglesa y arisca, que los ingleses sois todos unos fríos!!". También suelta constantemente críticas estereotipadas sobre los españoles y los catalanes, siempre despectivas, siempre tópicas.

Pide favores todo el rato: le llevo a la estación después del curro por lo menos una vez por semana, aunque se queje de mi música en el coche y me pide que la quite. Se autoinvitó a mi casa a dormir en una ocasión porque teníamos reunión prontito a la mañana siguiente - por suerte al final se quedó en casa de una amiga. En el descanso entre clases siempre se queja de que no haya galletas u otra comida, pero ELLA NUNCA TRAE. Ídem con el té, el azúcar o la leche. Tiene costumbre de dejar su taza sucia semi-llena varios días al lado del ordenador. Por no levantarse, te pide prestada la cuchara para remover el té y en vez de devolverla, la lame y la deja tirada en la mesa. Pide la manivela para subir la persiana de su clase (ha perdido la suya) y no la devuelve. Pierde también a llave del armario, impidiendo que su compañera use el dvd, tv, etc. Ídem con los dvds de clase: se los deja en su casa y su compañera no puede hacer los listenings con sus grupos.

A la hora de coger los carros (armaritos con ruedas con el portátil, dvd, etc, dentro), dice que no tiene fuerzas para sacarlo (tiene 34 años!) y me pide ayuda a a mí (pero no se ofrece a ayudarme con el mío), pero cuando voy a guardar el mío no puedo porque ella ha dejado el suyo delante de la puerta así que tengo que guardar el suyo antes del mío.

Pone a parir a sus alumnos constantemente y les habla con muy mal tono. Le he visto pegarles unos cortes que he sentido vergüenza ajena.

En las reuniones de departamento, lleva la voz cantante y hace comentarios sobre todos como si tuviera la mayor confianza del mundo. Ídem si alguien se acerca al departamento a preguntar algo. Contesta como si fuera la máxima autoridad, con un desparpajo impresionante. Hace cosas muy poco profesionales como p.e. decirle a un chico que su examen estaba muy bien y que nos había encantado su redacción a todos, ANTES de salir los resultados (prueba de nivel), sólo porque el chico estaba bueno (coincidimos todos, pero joder, no por eso le puedes dar un trato privilegiado).

Habla MUY ALTO y SIN PARAR aunque nadie le está escuchando, y no escucha. No deja trabajar. En el curro, mientras los demás intentamos trabajar, lee en voz (muy) alta sus emails PERSONALES, sobre todo los de su nuevo novio/amante a distancia, y nos detalla todos los piropos y cosas sexis que le dice, repitiéndolas varias veces, así como todas las amigas guapas de él, a las que ODIA, como nos recuerda constantemente. También nos las describe en detalle, físicamente, a qué se dedican, en qué ciudad argentina viven, de qué conocen a su novio, las veces que ha quedado con ellas y por qué, hora, dónde, y si alguna vez no quedaron (eso le gusta), etc.

También ha intentado, varias veces, contarme con el mismo detalle qué hacen ella y el novio delante de la webcam, pero de momento he conseguido no oírlo. (Pero al precio de otros sobamientos y la exclamación de "ay mi inglesita no me seas tan proper!")

Ah, y tampoco me gusta cómo habla de los tíos (igual que una ex-amiga mía). No sé si se creerá que está muy bueno o algo, pero se burla de los feos, y siempre está hablando de lo bueno que está uno u otro y de la importancia de que un tío esté macizorro para poderse enrollar con él.

Habla constantemente de si puede llegar a ser fiel o no a su novio, que hasta julio no puede venir a verla. CREE que si, pero si se le pone delante un buenorro no lo jura.

Es bestia, insensible y super-dominate. No pilla ni ironías ni sutilezas, y arrolla cualquier muestra de sensibilidad o sentimentalismo.

Así que entenderéis que el otro día cuando me dejó a huevo un comentario estereotipado metiéndome con Argentina, no pude resistir la tentación, no?

Ya por la mañana me había vuelto a hacer eso de cogerme la cara y llamarme fría, inglesa, sosa, etc, y como yo estaba tocada por la pelea con mi jefa, no le solté una hostia por pura educación. Me aplasté contra la estantería donde me había arrinconado y puse cara de pavor, aunque sé que no sirve de nada. A los bebés foca tampoco les funciona.

Así que más tarde, cuando ella hablaba y hablaba sin parar, y más y sigue y hala y bla bla bla, de repente pillé sin querer una frase que fue "porque ya saben ustedes que en Argentina no tenemos trenes, verdad? Lo saben, no?", y no puede resistir la tentación de decir con mi frío y soberbio tono británico, "qué vais, a caballo?".

Se pilló un rebote!!! :D

Empezó a decir que lo que había dicho era de yankis, que me había pasado un montón, que su país es superdesarrollado, que no tienen trenes por culpa de los ingleses precisamente, bla bla bla, bla bla bla... Siguió un buen rato pero dejé de escucharla. Cualquiera que me hubiera mirado habría visto una gran sonrisa xenófoba, fría y distante, pero una sonrisa al fin y al cabo.

Seguí sonriendo cuando VOLVIÓ a sacar el tema más tarde, que me había pasado mucho, que era una gilipollez lo que había dicho, etc, etc y al final le hice un gesto de déjame en paz/olé mis huevos con la mano, sin dejar de sonreír malévolamente.

Pues eso: me cae bien, es buena tía, pero qué insoportable es!

2 comentarios:

Okok dijo...

Es lo que se suele llamar la Típica Argentina Histérica, odiada especialmente por l@s argentin@s normales que viven en España.

Suena fatal... y me recuerda a alguna :D

Pimkie dijo...

Aaaarrrrgggghhhhh!! Me ha recordado mogollón a una compañera de trabajo que tuve hace unos 3 años, ¡y también era argentina! ¿Es que están todos cortados por el mismo patrón? Como dice okok, "la Típica Argentina Histérica, odiada especialmente por l@s argentin@s normales que viven en España."

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