Haces un trabajo. Les pasas la factura. Te pagan.

Sencillo, ¿no?

Pues a menudo no es tan fácil.

Hay una serie de frases que los no iniciados entendemos mal. Cuando te dicen "Te haremos el ingreso el 20 de este mes", o "Te hago la transferencia en cuanto me confirmes las fechas de las clases", o incluso "Vale, te mando el dinero ahora, antes de comer" tú entiendes que, como mucho en un par de días, comprobarás tu cuenta y verás esto:


Pero lo que en realidad significa es que te encontrarás esto:









Y tú te pasas por el super y haces una compra normal, porque cobrarás mañana. Y confirmas tu cita con el dentista, abogado, o cualquier gasto extra que no podrías pagar si no fuera porque cuentas con esa transferencia. Y hasta comes un menú completo en el comedor laboral, en vez de medio menú, porque hoy te apetece realmente la sopa de primero. Pero pasan los días y sigues comprobando, cada media hora ya, tu cuenta.









Nada.
Me sacan de quicio!
El conductor del coche rojo (marca?) matrícula 9729 CVG que tuve pegado detrás a 2 metros escasos la otra noche por las costas del Garraf, supongo que porque quería hacer carreritas y yo le molestaba.

Una cosa es saltarte las normas inocentemente al volante, y otra poner en peligro a los demás. Muchas personas se ponen nerviosas cuando un gilipollas les aprieta desde atrás, y puede forzar a alguien a ir más rápido de lo que controlan. Mi solución fue girar el espejo retrovisor hacia el techo para que no me cegara todo el camino y seguir a mi paso, muy consciente de la niña durmiendo atrás en su sillita. Tengo que decir que no tuvo huevos de adelantar en la subida después de Garraf, ni en la recta entre Garraf y la cementera (los 2 sitios más habituales para hacerlo, aunque está prohibido en todo el tramo), y se esperó hasta la cementera para hacerlo. Unos minutos más tarde le volví a alcanzar: estaba haciéndole la misma presión a otro que iba tranquilo y seguro. Fue mi oportunidad para ponerle las largas un rato, lo reconozco. Me hizo un gesto obsceno bajando la ventanilla, probó lo del frenazo pero no le funcionó porque me lo estaba esperando, y en cuanto pillamos la autopista aceleró y desapareció en la lejanía a poner en peligro a alguien más.

Y sí, sé lo que estáis pensando: que soy la primera en despotricar contra los que molestan en la carretera, pero en mi defensa diré que aunque me cague amistosamente en sus familias, nunca me arrimaría para presionarles, y si miro quién conduce al adelantarles sólo es para recabar información para mis teorías...
Salgo del despacho a hacer fotocopias. No me llevo más que los originales y la tarjeta de la fotocopiadora. Vuelvo al cabo de media hora y no hay nadie. La puerta está cerrada con llave y la mía está dentro, bien protegida, en mi bolso. Mierda.

Imagen de la web de kcslocksmiths.com.au. Esto es lo que sientes al estar locked out!
Es la hora de comer. Me llama la jefa y voy a su despacho. Pasa rápidamente una hora, vuelvo hambrienta y no puedo entrar. Mis compañeras han salido y la puerta está cerrada. Con llave.

Mierda.


Bajo a comer con unas compañeras. Cerramos con llave como siempre, tras varios robos en los despachos hace unos meses. Al volver, ellas se quedan fumando en la terraza del fondo. Llego al despacho y... ¡mierda!

Llevo las llaves, tarjetas de identificación, pendrives y demás colgando del landyard corporativo. Voy sonando como un cencerro, pero no me dejaréis atrapada sin llaves. Vuelvo tras estar una hora en una reunión y bingo. Puerta abierta de par en par, y nadie dentro.  Mi bolso y mi portátil, bien, gracias. Mi móvil a simple vista desde el pasillo, también. Me quito el landyard para usar el pendrive, voy un momento al lavabo y...

Y cada vez que me pasa, pienso lo mismo: ¿por qué cojones no hay una forma menos cutre de decir en español "locked out"?
Estás trabajando, en tu despacho. El ordenador lo tienes, como siempre, funcionando a tope. Tienes varias pestañas abiertas en un navegador, incluído tu correo personal a ratos, para mirar rápidamente si lo que te llegó es importante o no, mientras trabajas en una aplicación online. El Outlook está minimizado y recibiendo las discretas notificaciones de correo recibido.

Tienes también varios documentos abiertos a la vez: un par de words, de los cuales estás cogiendo información para la aplicación online; algún excel, para comprobar datos que no te cuadran, y estás convirtiendo a PDF alguna figura que has de adjuntar. Puede que hasta tengas un par de carpetas del servidor abiertas, para ir cogiendo archivos compartidos que necesitas.

Y viene una petardilla a pedirte que hagas algo (sea una tarea tonta, sea bastante compleja) y se planta detrás de tí, mirando tu pantalla, inmóvil hasta que le preguntas qué quiere. Y, en lugar de enviarte un correo, te empieza a explicar de viva voz una serie de instrucciones, rutas de acceso a carpetas, de dónde sacar información para escribir esto o corregir aquello. Incluso en un arranque de osadía, te coje el ratón y empieza a cerrarte carpetas para aclararse mejor. Le tienes que parar.

Espera. Cojo un papel y me lo repites, que no he entendido la mitad.

Pues te pide que minimices todo, y te va dictando una ruta (que has de seguir tal cual, pese a que quizá tengas accesos directos) y te va contando una serie de cosas que Has De Hacer Lo Antes Posible, aunque a tí te dijeron que lo haría ella. Y ya le puedes decir que estás trabajando en otra cosa, que no lo entiende.

Frases que no logran entender y les resbalan:
  • Espera, repítelo todo, que tengo la cabeza en otro tema y no te he entendido.
  • ¿Por qué no me mandas las explicaciones y la ruta en un mail, y así me lo miro en cuanto acabe esto?
  • Hoy no podré, déjame una nota para que no me olvide.
  • Estoy. Trabajando. En. Esto. Me lo miro cuando acabe, mañana por la tarde.
Pero por muy cerril que te pongas, más insistirá ella. Y te vendrá cada media hora con un papelito en la mano, para parecer ocupada, hasta lograr que la escuches y descubras que quiere que le hagas su trabajo. Por eso no quiere enviar un mail, y por eso te ha interrumpido el ritmo de trabajo 8 veces en una mañana.

Las trepas que van de mosquita muerta y las invasoras de intimidad laboral me sacan de quicio.
Conduzco de forma bastante agresiva, lo reconozco, y bastantes veces hago alguna pirula o macarrada, que puede incluir sobre todo adelantar por la derecha, saltarme un semáforo en rojo si veo que no viene nadie, conducir por la acera, etc.

PERO tengo el máximo respeto a los autobuses (me da tanta pena la gente enlatada con cara de tristones que van dentro) y los peatones, SIEMPRE QUE CRUCEN POR UN LUGAR DEBIDO.

SIEMPRE paro para dejar cruzar, aunque sólo sospeche que lo vayan a hacer, y tengo mil ojos para los niños, ya que los pasmados de sus padres no parecen estar muy atentos. O no saben lo que es un coche o no quieren mucho a sus hijos.

Hace un rato, al venir hacia casa, me ha echado la bronca un señor por casi atropellarle. Me lo ha dicho educadamente, que ya es mucho en este país, pero quería tener la razón y no la tenía. Yo iba por el pueblo, por una calle de ambos sentidos con un STOP en una intersección. Un niño con un monopatín ha hecho amago de cruzar delante mío, nos hemos mirado, se ha cortado de cruzar, y he seguido hasta el stop. Detrás de mi coche en el stop cruzó el niño y dos más, también en monopatín. En el stop se cruzan CINCO calles, de tres de las cuales pueden venirme coches, las tres desde la derecha. Por tanto, viendo cruzar a los niños por detrás de mí, controlo a la DERECHA antes de arrancar, y casi atropellar al señor con el brazo escayolado que se ha puesto a cruzar delante de mi coche viniendo desde la izquierda. No le he dado porque ha dado un salto.

A ver, qué le voy a hacer. Si vas con tres niños y todos cruzáis por un lugar indebido, es normal que tarde o temprano pasará algo. Pero es que encima me ha llamado la atención! Le he explicado que al venir allí el tráfico desde la derecha, lo que ha hecho ha sido muy peligroso, ya que ni le he visto. Entonces ha sacado la carta comodín, que es la de "niño". En España decir la palabra "niño" es carta blanca para casi todo. Si tus vástagos malcriados se pegan para subir al autobús corriendo para quitarle el asiento al viejo, es simpático porque "son niños". Si los malnacidos abren cosas sin pagarlos en el supermercado, no hay que reñirles porque "son niños". Si el niño al lado de ti en el tren te pega patadas, hay que sonreírle porque que te pringue un niño es algo bueno. Si sales a cenar y te toca la familia Críacuervos en la mesa de al lado con una horda de mocosos chillando, pobre de ti que les digas algo porque "son niños", etc, etc.

Entonces este hombre me ha dicho que había "niños cruzando". Y claro, yo con mi lógica del norte le he contestado, "es que aquí no hay un paso de cebra". Una cosa es cruzar donde te da la gana si no viene nadie, pero si vienen coches, los peatones no deberían estar en la acera? Más que nada porque el coche es duro y ellos son blandos, no sé, ellos verán.

Él ha seguido: "había niños cruzando y ni los has visto". El señor escayolado tiene visión telepática y sabe lo que yo veo y lo que no.

Le digo que a los niños los he visto perfectamente, y las tres calles que tengo que controlar también, pero que a él, que ha cruzado desde la izquierda, no. Lógico, además.

Nada, no le convenzo. Se va, supongo que poniendo a parir las mujeres conductoras, en vez de enseñar a sus hijos a cruzar la calle. Flipo.

No es la primera, ni segunda, ni .... vez que veo que los padres o son inconscientes o son idiotas. Una vez en Getafe casi atropellé a un niño de unos 2 años, que se soltó de la mano de su madre, porque la muy idiota iba ELLA por dentro de la acera y llevaba al niño por el lado de los coches. Esto debe ser una costumbre de aquí, porque lo veo todos los días. Igual que la gran tradición de esperar que cambie el semáforo para cruzar, todos en la acera salvo el cochecito del bebé, que dejan EN LA CALZADA. Ídem la costumbre de llevar a los niños sin arneses ni cinturón en el coche, o directamente en los brazos de la madre, en el asiento delantero (y no sólo los gitanos).

Mi padre solía decir que los españoles tenían un ángel guardián protegiéndoles contra los accidentes de tráfico. Mi padre no leía las estadísticas en el periódico.

La gente mayor es normal que no acaban de pillar esto de los coches. En mi antiguo barrio, Usera, podía haber atropellado a cinco viejos al día si hubiera querido, con la ley en la mano, y además, me he fijado en que cuanta menos movilidad, más riesgo al cruzar. Así, he podido "perdonar la vida" a cojos, viejecitos con bastón o muletas, e incluso personas en silla de ruedas, que irrumpían entre coches, sin visibilidad, o simplemente cruzan donde o cuando les da la gana si levantar la cabeza siquiera.

Pero que la gente más joven no sólo pase de todo, sino pasan de enseñar a sus hijos un mínimo de seguridad vial, me parece incomprensible.
Os pongo en situación:

Tienes un problema, llegas tarde a casa de alguien, y mientras abres la puerta ya te están gritando.

O te ven hacer algo y sin preguntar por qué, te pegan un berrido.

O les contradices en algo que están contando, y los decibelios suben que da gusto.

Y, normalmente, esto supone entrar en un plano de la realidad donde el gritador tiene toda la razón y uso de la palabra, mientras que el gritado debería acobardarse y adoptar la postura fetal. O disolverse en su propia ignominia.

Pues espero que vuestra úlcera surja rápida y dolorosamente, para que al menos tengáis un motivo para esa cara de asco.

En serio, me sacais de quicio.
Lo bueno de todo es que no me cae mal, no es mala persona, es torpe pero noble, pero es ABSOLUTAMENTE INSOPORTABLE!!!

Ya sé que debería mejor criticar a las malas de la película, que son mis jefas, pero ya lo he hecho. :) (Ahora resulta que el único trabajo que ha hecho últimamente una de ellas, que es confeccionar el calendario de exámenes y permanencias en el centro hasta fin de curso, está MAL, y mañana nos dará el bueno. Llevo dos semanas haciéndome una agenda muy complicada para el periodo de exámenes, hablando con la del comedor del cole, mi troupe de 4 canguros, mi alumno particular, y la EOI donde me presento a francés para cuadrar todo, y ahora resulta que la muy incompetente se ha vuelto a equivocar? Una cosa que tiene que hacer - aparte de meter las narices en lo que hacemos los demás - y lo hace mal?)

(Ah, y en las sesiones de unificación de criterios que tenemos que hacer antes de los exámenes oficiales, mi compañero C. y yo nos acercamos muchísimo - en ocasiones clavado- al criterio de la cheneralitat, y ella era la que más se alejaba, je je).

Pero a lo que iba: mi compañeeera de cuuurro argentiiiina es insoportaaaaaaaaaable.

Primero, me soba constantemente. Lo lleva haciendo desde principio de curso, y no sirve de nada que me eche para atrás con cara de miedo y asco: me coge la cara con dos manos y me dice "no me seas inglesa y arisca, que los ingleses sois todos unos fríos!!". También suelta constantemente críticas estereotipadas sobre los españoles y los catalanes, siempre despectivas, siempre tópicas.

Pide favores todo el rato: le llevo a la estación después del curro por lo menos una vez por semana, aunque se queje de mi música en el coche y me pide que la quite. Se autoinvitó a mi casa a dormir en una ocasión porque teníamos reunión prontito a la mañana siguiente - por suerte al final se quedó en casa de una amiga. En el descanso entre clases siempre se queja de que no haya galletas u otra comida, pero ELLA NUNCA TRAE. Ídem con el té, el azúcar o la leche. Tiene costumbre de dejar su taza sucia semi-llena varios días al lado del ordenador. Por no levantarse, te pide prestada la cuchara para remover el té y en vez de devolverla, la lame y la deja tirada en la mesa. Pide la manivela para subir la persiana de su clase (ha perdido la suya) y no la devuelve. Pierde también a llave del armario, impidiendo que su compañera use el dvd, tv, etc. Ídem con los dvds de clase: se los deja en su casa y su compañera no puede hacer los listenings con sus grupos.

A la hora de coger los carros (armaritos con ruedas con el portátil, dvd, etc, dentro), dice que no tiene fuerzas para sacarlo (tiene 34 años!) y me pide ayuda a a mí (pero no se ofrece a ayudarme con el mío), pero cuando voy a guardar el mío no puedo porque ella ha dejado el suyo delante de la puerta así que tengo que guardar el suyo antes del mío.

Pone a parir a sus alumnos constantemente y les habla con muy mal tono. Le he visto pegarles unos cortes que he sentido vergüenza ajena.

En las reuniones de departamento, lleva la voz cantante y hace comentarios sobre todos como si tuviera la mayor confianza del mundo. Ídem si alguien se acerca al departamento a preguntar algo. Contesta como si fuera la máxima autoridad, con un desparpajo impresionante. Hace cosas muy poco profesionales como p.e. decirle a un chico que su examen estaba muy bien y que nos había encantado su redacción a todos, ANTES de salir los resultados (prueba de nivel), sólo porque el chico estaba bueno (coincidimos todos, pero joder, no por eso le puedes dar un trato privilegiado).

Habla MUY ALTO y SIN PARAR aunque nadie le está escuchando, y no escucha. No deja trabajar. En el curro, mientras los demás intentamos trabajar, lee en voz (muy) alta sus emails PERSONALES, sobre todo los de su nuevo novio/amante a distancia, y nos detalla todos los piropos y cosas sexis que le dice, repitiéndolas varias veces, así como todas las amigas guapas de él, a las que ODIA, como nos recuerda constantemente. También nos las describe en detalle, físicamente, a qué se dedican, en qué ciudad argentina viven, de qué conocen a su novio, las veces que ha quedado con ellas y por qué, hora, dónde, y si alguna vez no quedaron (eso le gusta), etc.

También ha intentado, varias veces, contarme con el mismo detalle qué hacen ella y el novio delante de la webcam, pero de momento he conseguido no oírlo. (Pero al precio de otros sobamientos y la exclamación de "ay mi inglesita no me seas tan proper!")

Ah, y tampoco me gusta cómo habla de los tíos (igual que una ex-amiga mía). No sé si se creerá que está muy bueno o algo, pero se burla de los feos, y siempre está hablando de lo bueno que está uno u otro y de la importancia de que un tío esté macizorro para poderse enrollar con él.

Habla constantemente de si puede llegar a ser fiel o no a su novio, que hasta julio no puede venir a verla. CREE que si, pero si se le pone delante un buenorro no lo jura.

Es bestia, insensible y super-dominate. No pilla ni ironías ni sutilezas, y arrolla cualquier muestra de sensibilidad o sentimentalismo.

Así que entenderéis que el otro día cuando me dejó a huevo un comentario estereotipado metiéndome con Argentina, no pude resistir la tentación, no?

Ya por la mañana me había vuelto a hacer eso de cogerme la cara y llamarme fría, inglesa, sosa, etc, y como yo estaba tocada por la pelea con mi jefa, no le solté una hostia por pura educación. Me aplasté contra la estantería donde me había arrinconado y puse cara de pavor, aunque sé que no sirve de nada. A los bebés foca tampoco les funciona.

Así que más tarde, cuando ella hablaba y hablaba sin parar, y más y sigue y hala y bla bla bla, de repente pillé sin querer una frase que fue "porque ya saben ustedes que en Argentina no tenemos trenes, verdad? Lo saben, no?", y no puede resistir la tentación de decir con mi frío y soberbio tono británico, "qué vais, a caballo?".

Se pilló un rebote!!! :D

Empezó a decir que lo que había dicho era de yankis, que me había pasado un montón, que su país es superdesarrollado, que no tienen trenes por culpa de los ingleses precisamente, bla bla bla, bla bla bla... Siguió un buen rato pero dejé de escucharla. Cualquiera que me hubiera mirado habría visto una gran sonrisa xenófoba, fría y distante, pero una sonrisa al fin y al cabo.

Seguí sonriendo cuando VOLVIÓ a sacar el tema más tarde, que me había pasado mucho, que era una gilipollez lo que había dicho, etc, etc y al final le hice un gesto de déjame en paz/olé mis huevos con la mano, sin dejar de sonreír malévolamente.

Pues eso: me cae bien, es buena tía, pero qué insoportable es!